Marca: Gual Home & Garden
Referencia: 44559
La variedad de peral Blanquilla un árbol de porte abierto, muy vigoroso, de floración precoz y sensible a las heladas primaverales. Presenta una regular y alta productividad de frutos de pulpa jugosa y de excelente sabor. Esta variedad es de las más cultivadas en España.
Nombre científico: Pyrus communis
Nombres populares: Peral
Variedad:Blanquilla
Familia:Rosáceas
Generalidades: El peral es un árbol frutal de hoja caduca de tamaño mediano el cual prefiere los climas templados, tolerando mejor el frió que el calor. En cuanto al suelo para su cultivo, el peral prefiere tierras sanas y permeables ya que no le gusta la humedad estancada. El peral presenta unas flores hermafroditas blancas (rosas en algunas variedades), que generalmente requieren de un polinizador. Su fruto, la pera, es de tamaño mediano de color verde o amarillento, de sabor dulce.
Características de la variedad:La variedad de peral Blanquilla un árbol de porte abierto, muy vigoroso, de floración precoz y sensible a las heladas primaverales. Presenta una regular y alta productividad de frutos de pulpa jugosa y de excelente sabor. Esta variedad es de las más cultivadas en España.
Polinización:Se recomiendan los perales Castell y Ercolini como polinizadores del peral Blanquilla.
Multiplicación: Realizar injertos de yema durmiente sobre estacas de membrillero.
Floración: Flores blancas a principios de la primavera.
Frutos: Fruto de tamaño medio, piel fina de color verde claro, manchada de rojo en la madurez, pulpa muy jugosa y de muy buen sabor. Su maduración es a mediados de Agosto.
Suelo: El suelo debe ser fértil y estar drenado para asegurar un buen desarrollo del árbol. Para ello es recomendable utilizar abono orgánico y minerales.
Abonado: Si se cultiva en maceta es adecuado abonar con un abono universal líquido cada mes, teniendo en cuenta que una vez al año se debe de hacer una aportación orgánica principalmente en febrero o marzo.
Si se planta en el suelo, es recomendable agregar materia orgánica durante la primavera junto con un fertilizante mineral, y una segunda aportación a finales de verano.
Riego: Durante los primeros años de un árbol frutal es importante que no le falte agua, después se puede ir reduciendo aunque siempre será necesario regar con regularidad y con más abundancia durante los periodos más cálidos y menos durante los fríos.
El sistema de riego por goteo le asegurará un riego adecuado de los frutales. No obstante, se ha de tener en cuenta que el exceso de agua reduce el azucar del fruto.
Podas: Es recomendable podar los árboles frutales cada año.
En términos generales se deben quitar las ramas improductivas y secas para garantizar una mejorar iluminación y aireado. Además, ayuda a que los frutos salgan con un mejor tamaño y calidad. Existen diferentes tipos de podas, todas ellas relacionadas con el tipo de explotación.
Iluminación:A pleno sol. Mediante la poda se consigue que las ramas reciban una buena iluminación y así, poder mejorar la calidad y cantidad de los frutos.
Temperatura: Los frutales necesitan horas de frío para permanecer en reposo y así producir frutos de mejor calidad.
Trasplante: Si el trasplante es enraizada a otro estadio se tiene que realizar en la parada invernal, en cambio si es de maceta a suelo o a otro estadio se puede efectuar en cualquier época del año.
Plagas y enfermedades: Es importante hacer los tratamientos preventivos principalmente en invierno. Los tratamientos curativos se deben realizar al identificar los problemas.
Para realizar un trabajo práctico será interesante en la aplicación mezclar un fungicida, insecticida y un abono foliar o aminoácido. Así será conveniente tratar las enfermedades fúngicas como el oídio, mildiu... y las plagas como las orugas, cochinilla, pulgón…